La semana acaba con los mercados pendientes del coronavirus y con resultados mixtos en los últimos cinco dias. El martes Wall Street cerraba con el Dow Jones y el S&P 500 a la baja, mientras el Nasdaq sin embargo estuvo otra vez en niveles de récord. El miércoles todos los sectores de Wall Street terminaron el día en verde con los índices del S&P 500 y del Nasdaq batiendo nuevos récords. El jueves, los tres selectivos se iban a rojo inesperadamente. Sólo cuatro sectores de Wall Street terminaron el día en verde, con el inmobiliario, el de servicios públicos, materiales básicos y bienes esenciales. El sector que registró mayores pérdidas el jueves fue el tecnológico, seguido del de salud y del de comunicaciones.
Aún así, las compañías tecnológicas se sitúan a la cabeza, con mejores resultados, desde que empezó el año. Apple y Microsoft tienen un peso combinado del 10% del índice de referencia S&P 500. Y estas dos empresas junto a Amazon y Alphabet representan dos tercios de las ganancias del S&P 500 en lo que va de 2020.
Las preocupaciones sobre el impacto del coronavirus en la economía mundial han hecho que los inversores apuesten por valores seguros como el oro. La onza ya ha superado los 1.600 dólares. Se trata de su precio más fuerte desde febrero de 2013. Algunos analistas estiman que podría llegar a los 1.800 dólares.
Por su parte, el petróleo sale peor parado. El crudo cae a medida que el coronavirus se extiende más allá de China aumenta los temores de demanda. El viernes el precio del barril de Brent, de referencia del Mar del Norte bajaba hasta los 59 dólares y el West Texas, de referencia en Estados Unidos también descendía hasta situarse en los 53 dólares el barril.
Además, algunas de las empresas que ya están sufriendo los efectos del brote de coronavirus han comunicado que sus ganancias se reducirán en el próximo trimestre. Así lo ha comunicado el gigante tecnológico Apple, que ha dicho que debido al impacto del Covid-19 en la producción de sus teléfonos y en la demanda de sus productos en China, no cumplirá con las perspectivas anunciadas a finales de enero (de unos ingresos de entre 63.000 y 67.000 millones de dólares) y pronostica un recorte de previsiones.