Warren Buffett ha cedido el puesto de consejero delegado de Berkshire Hathaway tras más de setenta años al frente del grupo. El relevo sitúa al frente de la compañía a Greg Abel, culminando una transición preparada durante años.
A sus 95 años, Buffett no se retira de la actividad. Seguirá vinculado a la compañía y participando en decisiones estratégicas, mientras Berkshire mantiene su posición como la undécima empresa más capitalizada del mundo, con un valor superior al billón de dólares.
El cambio de liderazgo se produce en un contexto de máxima solidez financiera del grupo, con niveles récord de liquidez y una estructura diversificada que abarca energía, seguros, industria y consumo.
Un relevo planificado y continuista
Greg Abel, de 63 años, forma parte de la junta directiva desde 2018 y trabaja en Berkshire desde 2000. Su trayectoria está estrechamente ligada al crecimiento del negocio energético, una de las áreas estratégicas del conglomerado.
Analistas de Wall Street consideran que Abel cuenta con la experiencia necesaria para liderar la compañía en esta nueva etapa. No obstante, descartan que intente replicar el estilo personal de Buffett, basado en una presencia pública constante y decisiones muy centralizadas.
