El conocido como "Oráculo de Omaha" no ha señalado específicamente ningún país y, aunque ha centrado su interés en la región occidental del Viejo Continente, también ha reconocido que "vigilan de cerca" la situación en Rusia.
Moscú no consigue levantar cabeza por la delicada situación que atraviesa el petróleo, principal fuente de crecimiento de la economía rusa. A finales de enero, la agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s rebajaba el rating de su deuda por debajo del "grado de inversión" mientras las autoridades tratan de atajar la sangría que sufre el país.
Para Buffett, el presidente ruso, Vladimir Putin, "tiene problemas económicos mucho más duros de los que tenía hace un par de años". Sin embargo, no buscan "gangas" en Rusia, matizaba durante una entrevista con Fox Business Network.
"Nos gustaría comprar más negocios en todo el mundo", añadía. En el Viejo Continente, le interesan las compañías pequeñas, pero reconocía que "le gustaría comprar grandes".
En las últimas décadas, su conglomerado, Berkshire Hathaway, se ha hecho con empresas de todos los sectores, desde los seguros a los ferrocarriles, eso sí, como decíamos al principio su foco principal estaba al otro lado del Atlántico.