Andras Rado, director de Comunicación de Wizz Air, confirmó este miércoles que el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha abierto un expediente sancionador contra la aerolínea por posibles prácticas abusivas, como el cobro por el equipaje de mano. «Aún no hay nada cerrado», puntualizó el directivo.
A principios de julio, Consumo informó de la apertura de un expediente a una aerolínea de bajo coste sin identificarla. Más tarde, el ministro Pablo Bustinduy firmó sanciones por un total de 179 millones de euros contra Ryanair, Vueling, EasyJet, Norwegian y Volotea.
Rado reconoció que el ministerio comunicó la apertura del procedimiento a Wizz Air, aunque rehusó ofrecer más detalles mientras el caso esté en curso.
El portavoz defendió que «en un avión hay espacio para el equipaje de mano de la mitad del pasaje», lo que hace inviable que cada viajero transporte una maleta de 7 kilos en cabina. «El avión pesaría más, consumiría más combustible y emitiría más CO₂, lo que no es sostenible», argumentó. Añadió que, a mayor peso, los costes de la compañía se incrementan y resulta imposible abaratar los billetes.
En defensa de su modelo, Rado destacó que Wizz Air no cobra por la selección de asientos a menores o personas dependientes, una de las prácticas por las que sí han sido sancionadas otras aerolíneas. También descartó la integración en grupos aéreos: «Va en contra de nuestro modelo. No queremos que empleados de otras líneas aéreas puedan recibir billetes gratis en nuestros vuelos».
