La agitación política de Italia, que no ha desaparecido con la llegada del nuevo gobierno, ha creado la tercera crisis relacionada con el euro en menos de una década. ¿Seguirá el país siendo miembro de la zona euro y cumplirá las promesas electorales de salir del estancamiento económico? Estas preguntas aún abiertas han llevado al aumento del rendimiento de los bonos de referencia del gobierno italiano y la disminución del euro mientras que los inversores analizan las distintas posibilidades.
Las negociaciones entre el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y La Liga de derechas para crear un nuevo gobierno se resolvieron finalmente esta semana después de casi tres meses de conversaciones. La coalición había amenazado con nuevas elecciones después de que el presidente, Sergio Mattarella, vetara la primera elección de la coalición del ministro de Finanzas, Paolo Savona de 81 años, quien ha abogado por dejar el euro. Savona ahora tiene la responsabilidad de los asuntos europeos y Giuseppe Conte, un académico sin experiencia política, será primer ministro. Los líderes de ambos partidos se convertirán en viceprimeros ministros.
«Trabajaremos intensamente para cumplir nuestros objetivos políticos que ya hemos establecido en nuestro contrato gubernamental», dijo Conte, según informó Reuters. El contrato común de la coalición incluye un salario mínimo universal, una revisión fiscal corporativa y personal, y revocar el incremento de la edad de jubilación establecida en el 2011. El programa puede costarle al país hasta 126 mil millones de euros, lo que equivale a más del 7% del PIB nominal, de acuerdo con el pronóstico del Fondo Monetario Internacional de 2018. El «pacto fiscal» de la Unión Europea compromete a Italia a recortar su ratio deuda/PIB del 132%.
Punto de fricción a la vista
El rendimiento del bono soberano italiano a 10 años llegó al 3,164% el 29 de mayo después del veto de Mattarella, y ahora se ha reducido hacia un 2,6% por las noticias sobre el acuerdo de coalición. El diferencial entre los bonos a 10 años del gobierno italiano y la deuda soberana alemana se redujo a 219 puntos básicos, desde el máximo del 30 de mayo de 269 puntos básicos.