La situación de la pandemia de la Covid-19 ha provocado un crecimiento espectacular de las nuevas formas de trabajar. El teletrabajo se impone como una de las maneras más productivas y eficaces para evitar desplazamientos y en nuestro país, en los momentos más complejos de la pandemia experimentó un importante incremento. Si antes no se consideraba una alternativa viable, hoy incluso cuenta con una regulación, el Real Decreto Ley 28/2020 y la Ley 10/2021, de 9 de julio, de trabajo a distancia.
La fórmula del Smart Working, que alterna el trabajo presencial con el teletrabajo, es la que ha ganado mayor protagonismo. Este nuevo modelo de trabajo, si bien plantea importantes desafíos, permite a las empresas reducir costes, descentralizarse y reducir la dependencia de la presencialidad para poder ser operativos y lograr objetivos.
Los nuevos desafíos en la gestión del teletrabajo
Las empresas que buscan favorecer el teletrabajo y el smart working necesitan poner el foco en la seguridad de los datos y la operatividad del trabajo a distancia, así como en la formación en remoto de sus trabajadores. Pero uno de los mayores retos es sin duda evaluar el desempeño de los empleados que teletrabajan.
Afortunadamente existen en el mercado nuevas soluciones de gestión de RR.HH. que permiten un control eficaz de la productividad y garantizan la adaptación a la nueva normativa del teletrabajo.
