No es ninguna sorpresa que las dinámicas del sector son negativas. En bolsa, la banca lleva importantes caídas acumuladas desde 2008, como recuerda Pablo Uriarte, socio de 360º CorA. “Acumula caídas desde entonces del 70/80 por ciento y hay un punto en el que la valoración comienza a emerger”, subraya. “Es verdad que la dinámica de tipos de interés no es la más adecuada, pero también es verdad que hemos visto cómo la curva se empieza a hacer más positiva, más en EE.UU. En el caso europeo, hemos visto cómo mes tras mes los largos plazos empiezan a coger algo de pendiente y eso debería beneficiar al sector”, asegura.
Por su parte, Ignacio Cantos, director de inversiones de atl Capital, señala que puede ser un sector a tener en cuenta para quien busque algo de dividendo, ya que no cree que reduzcan por ahora las retribuciones a los accionistas. Sin embargo, aconseja cautela con estos valores dada la evidencia de que los tipos van a seguir bajos por largo tiempo o de que “seguiremos todo el año con el interés de depósito en negativo, que es algo que perjudica mucho a la banca”. Además, pone sobre la mesa el proceso global que se aprecia de desintermediación del sector financiero, que deriva en pérdida de cuota de mercado por parte de las entidades tradicionales. Y no espera que en volúmenes vayamos a ver un incremento del crédito, pese a que el escenario de recesión parece alejado. En definitiva, dibuja un escenario complicado aunque reconoce que “el precio de partida del sector es muy barato”.
¿Qué mirar en la banca?
A los expertos de Dunas Capital, quienes sí que encuentran estrategias interesantes en deuda de determinadas entidades financieras como Cajamar, reconocen que les gusta el sector financiero pero “no tanto los bancos sino las industrias relacionadas con el sector financiero. Por ejemplo, una de nuestras principales posiciones en una gestora de fondos italiana que se llama Anima Holdings”, señala Alfonso Benito, director de inversiones de la gestora.
James Sym y Martin Skanberg, gestores de renta variable europea de Schroders, dejan claro que les gustan “especialmente los bancos europeos con franquicias fuertes y una cuota de mercado decente”. Su argumento para mirar al sector se apoya precisamente en que muchos bancos han perdido valor en el mercado debido al argumento de que los tipos de interés bajos -y, en consecuencia, el bajo rendimiento de los bonos- están reduciendo los márgenes de beneficios. “Sin embargo, los rendimientos no necesitan moverse mucho para que el sentimiento cambie”, aclaran.