Unión Europea y Mercosur han cerrado un acuerdo comercial que introduce oportunidades y amenazas para el sector agroalimentario español. El tratado, que incluye a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, ha generado un malestar relevante en el sector primario, especialmente entre agricultores y ganaderos.
La ganadería es uno de los ámbitos más expuestos al impacto del acuerdo, mientras que productos como el vino y el aceite de oliva podrían mejorar su acceso a los mercados sudamericanos. El Gobierno español defiende el pacto como una herramienta estratégica para reforzar el libre comercio en un contexto geopolítico marcado por la fragmentación comercial.
El debate se ha intensificado por el desequilibrio percibido entre los sectores que asumen una mayor presión competitiva y aquellos que concentran los beneficios potenciales a medio plazo.
Concesiones comerciales y plazos de aplicación
El acuerdo contempla concesiones progresivas a Mercosur en productos sensibles como vacuno, aves de corral, etanol y arroz. Estas aperturas se aplicarán de forma gradual y con límites en las preferencias arancelarias, especialmente en carne de vacuno y aves, con el objetivo de contener el impacto sobre la producción europea.
En paralelo, productos españoles como vino, aceite de oliva, chocolate y lácteos se beneficiarán de una reducción paulatina de aranceles. No obstante, el calendario previsto retrasa el efecto pleno de estas ventajas hasta un horizonte de hasta diez años.
