Tras conocer que los indicadores macroeconómicos auguran una ralentización económica y que la inflación se encuentra tocando máximos que no veíamos en décadas, el ahorro y la inversión se hacen aún más necesario.
Este miércoles conocíamos que el indicador adelantado del IPC se sitúa en España en 10,2%, un dato que no veíamos desde 1985, algo que sin duda añade presión al BCE y pone a inversores y ahorradores muy atentos a los datos del IPC de la Eurozona del próximo 1 de julio.
Para capear esta inflación, el departamento de Educación Financiera de EFPA España ha elaborado una serie de claves o cósenos para ahorrar y por lo tanto, no gastar más de la cuenta ahora que se acerca el verano y debemos cuidar aún más nuestras finanzas personales.
La primera es fijar un presupuesto con todos los gastos para las vacaciones. “Debemos planificar un presupuesto completamente adaptado a nuestra capacidad económica, donde incluyamos todos los gastos de partidas que cubran el desplazamiento, alojamiento, manutención diaria o las actividades de ocio, incluyendo una partida extra para otro tipo de gastos imprevistos”, recoge EFPA.
El segundo de los consejos de estos profesionales para ahorrar en esta época es no acudir al endeudamiento para irnos de vacaciones. “Si no hemos podido ahorrar mucho para las vacaciones y necesitamos una ayuda económica, conviene evaluar muy bien si merece la pena solicitar algún tipo de préstamo para las vacaciones, extremando las precauciones antes de contratar cualquier producto que nos obliga a pagar intereses muy elevados o que encierre algunas cláusulas en la letra pequeña que pueden condicionar nuestra capacidad económica en meses posteriores”, señala su comunicado, que añade además que también debemos tener cuidado con las tarjetas de crédito, pues a su juicio, su uso excesivo para aplazar los pagos puede suponer un alivio en el corto plazo, pero penalizará nuestra capacidad de ahorro en el futuro. “Si la cantidad de cargos es muy elevada, podrá conllevar el pago de altas sumas, en concepto de intereses, que elevarán de forma muy abrupta nuestros gastos vacacionales. Más vale adaptar nuestras vacaciones a nuestras posibilidades”, hacen hincapié sus expertos.