La inflación se ha desbocado en España y ha llegado al 10,2%, unos datos que no se veían desde 1985, el máximo en los últimos 37 años. De esta manera, el IPC interanual de junio ha mostrado un repunte abrumador dejando atrás el 9,8% de marzo y el 8,7% de mayo, cuando parecía que había comenzado una moderación. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. La inflación se ha convertido en un gran problema y esto añade presión al BCE, que quedará pendiente de conocer los datos del IPC de la Eurozona del próximo 1 de julio.
“A falta de la desagregación y del dato definitivo, la aceleración proviene según el INE de los alimentos y bebidas no alcohólicas y, en menor medida, de hoteles cafés y restaurantes. Así que la esperada desaceleración se pospone una vez más a pesar de que parece que la presión de los precios de la electricidad se ha empezado a moderar”, comenta Santiago Martínez Morando, jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja.
Del mismo modo, la inflación subyacente, que también se ha disparado un 0,6% y se coloca en el 5,5% añade nuevos problemas para la economía española. “Lo que esto nos muestra es que, más allá de estos problemas, un poco más coyunturales, de energía y alimentación lo que nos dice es que existen también problemas que se están haciendo más estructurales dentro de la formación de precios en España”, advierte Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad de la Abogacía.
La inflación española añade presión al BCE
El Banco Central Europeo confirmó una primera subida de tipos para el mes de julio que, en principio, sería de 25 p.b. Sin embargo, este dato de la inflación española y, a falta de conocer la del conjunto de la Eurozona, hacen que en estos momentos el mercado y el BCE valoren una subida más agresiva de 50 p.b. en su reunión de julio. No hay que olvidar que Christine Lagarde comentó que se mostrarían más agresivos para devolver los datos del IPC al entorno del 2%.
“Con los datos de inflación que se publican antes del evento principal en Sintra, en el que la presidenta Lagarde se unirá al gobernador Bailey y al presidente Powell en un debate, es probable que la acción de los precios en el EURUSD y los tipos europeos siga siendo volátil, ya que los operadores sopesan la probabilidad de que el BCE suba los tipos en 50 puntos básicos en la reunión de julio”, explican desde Monex Europe.