Parece que empezamos a ser conscientes de que tenemos un problema de cara a nuestra futura jubilación. Y la sola conciencia de ello ya es un avance, si nos aplicamos aquello de que el primer paso para empezar a saber es el reconocimiento de la propia ignorancia. El sistema público de pensiones tiene visos de convertirse en un sistema de mínimos, así que toca coger el toro por los cuernos. “No sirve con preocuparse, lo que toca ahora es ocuparse”. Así de contundente se expresaba Gustavo Trillo, director comercial de Bestinver, en un encuentro organizado por Caser sobre cómo afrontar una vida más longeva. “Vamos a una sociedad en la que tendremos que generar más rentas, en la que tendremos que acumular patrimonio para disfrutar de un mejor futuro y eso hay que hacerlo por dos vías: ahorrar e invertir mejor”.
Trillo defiende que “hay que conseguir que el ahorro sea un gasto más de nuestros gastos mensuales” y que hay que racionalizar nuestras inversiones. Las comparativas indican que los españoles invertimos peor que en el resto de países pero desde Bestinver defienden que no es por ausencia de productos competitivos. “Lo que pasa es que la mayor parte del dinero está invertido en productos con muy poca rentabilidad. Es clave adecuar la cartera al horizonte temporal, un joven que invierte para la jubilación no debería invertir en renta fija”.
Nuevas formas de ahorrar
Hasta ahora el ahorro ha procedido siempre de la renta, pero las cosas empiezan a moverse. José Luis Oros, socio fundador de Pensumo, una compañía de servicios en la línea de la economía colaborativa y el consumo compartido, tiene claro que “vamos también hacia un ahorro asociado al consumo. Es una idea más para conseguir ahorros que viajen al futuro para acompañarnos en la última etapa de la vida”. Pensumo lo que hace es convertir una parte de las compras de sus usuarios en pensión (las cantidades se destinan a un Plan de Ahorro garantizado por Allianz), pero “hay muchas otras iniciativas como el reciclaje, el fomento de la lectura o la seguridad vial que poco a poco, a través de nuevas soluciones, deben convertirse en aportaciones al ahorro”. Además, destaca que “estamos empezando a trabajar con empresas que premian a los trabajadores por esfuerzos como aprender un segundo idioma con aportaciones a su plan de pensiones”.
En la misma línea, David Conde, socio fundador de Coinscrap (app que permite a los usuarios ahorrar a través de su smartphone muy enfocada al segmento millennial), asegura que “buscamos desarrollar herramientas que permitan al usuario ahorrar de manera automática mientras siguen con su vida”. Con Coinscrap se puede ir acumulando capital mediante el redondeo, es decir, cada vez que se paga algo, la aplicación calcula la diferencia hasta el euro más cercano y eso es lo que separa para el ahorro, pero vamos a más opciones, como “decidir destinar un porcentaje de la nómina a ese ahorro”, señala Conde.