En la actualidad seguimos asistiendo a entornos tecnológicos complejos dentro de las empresas que proporcionan lentas respuestas al cambio, frente a la estructura modular que ofrece la flexibilidad operativa necesaria. Esto permite mayor agilidad y adaptación para enfrentar mejor los cambios del mercado.
Muchas empresas siguen atadas a sistemas y estructuras rígidas y procesos estáticos, cuando estos no están en consonancia con el mundo digital y la llamada empresa componible es el camino. Como explica Gartner usando un símil “el negocio componible es crear una organización hecha de bloques de construcción intercambiables de tal manera que estos permitan a la organización pivotar de forma rápida”.
Los principios de los llamados negocios componibles son: descubrimiento, modularidad, orquestación y autonomía, lo que significa mayor velocidad, agilidad, mejor liderazgo y resiliencia.
Los llamados negocios componibles son ya una aceleración del negocio digital y permiten ofrecer la resistencia y la agilidad que exigen estos tiempos.
Se trata de tener la estructura preparada para integrar, ordenar, componer y descomponer, y garantizan el pensamiento creativo, una arquitectura más flexible y escalable y tecnologías para el hoy y el mañana. Lo componible, en definitiva hace que lo aparentemente insuperable sea posible. (Gartner).