El reciente rebranding de Mapfre no ha cosechado, por ahora, los resultados esperados en la compañía.
«Esto no va a cambiar, lo que sí evoluciona es la marca, para reflejar mejor todo lo que ahora somos y enfatizar aún más lo cerca que nos sentimos de los clientes y de sus necesidades», llegó a afirmar Antonio Huertas, presidente de Mapfre, en la presentación de la nueva marca.
El proyecto introdujo un propósito fácil y simplón, lleno de generalidades, que lejos de conectar la marca con sus audiencias, ha terminado por espantarlas, reduciendo el cambio en una cuestión estética de 70 millones de euros, «una broma para los accionistas», como señalan los clientes de la empresa de seguros.
Esta evolución, lejos de conseguir una imagen de consenso, se ha convertido en motivo de discordia. La promesa de cercanía y compromiso de la compañía parece estar desapareciendo del mismo modo que los mensajes críticos de algunos usuarios lo han hecho de las publicaciones de la compañía.


Trustpilot califica los seguros de Mapfre como «muy malos»
La red abierta de valoraciones, Trustpilot, ofrece una valoración media de 1,4 sobre 5, de un total de 3.000 valoraciones de usuarios y clientes. Una experiencia que la propia plataforma resume en color rojo y con la afirmación «muy mala».



