Tras varias semanas de investigación, los datos que se van desgranando sobre la muerte el fiscal antiterrorista Alberto Nisman siguen aportando más oscuridad que luz al caso.
De momento, se ha conocido que Nisman tenía 1,73 gramos de alcohol en el estómago lo que duplica la cantidad permitida para conducir, según las agencias Télam y Diarios y Noticias.
Por otra parte, la Agencia Nacional de Noticias Jurídicas se ha encargado de añadir que las conclusiones del Cuerpo Médico Forense apuntan a que el fiscal se encontraba en un "estado de embriaguez elevada" en el momento de su muerte.
Caso abierto
Mientras la investigación continúa, Argentina vive una revolución política desde que se conoció la muerte del fiscal a mediados de enero. Tras pasar por varias hipótesis que han ido desde el suicidio al asesinato, la turbia historia ha afectado al "kirchnerismo" y se ha colado en la campaña a las presidenciales que se celebrarán en octubre.