ASML, el mayor fabricante europeo de máquinas para semiconductores, ha anunciado un recorte de 1.700 puestos de trabajo. La medida afectará principalmente a su sede en los Países Bajos, a pesar de un año financiero excepcional.
La compañía cerró 2025 con un incremento del 27% en sus beneficios, alcanzando los 9.600 millones de euros netos. Los ingresos totales sumaron 32.700 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 15,5% respecto al ejercicio anterior.
Este ajuste se produce mientras sus acciones cotizan en máximos históricos de 1.162 euros. La firma busca optimizar su estructura para mantener una capitalización de 441.000 millones, consolidándose como el pilar de la economía neerlandesa.
Adiós a la burocracia directiva
Christophe Fouquet, el consejero delegado de ASML, ha explicado que la reestructuración se centrará en niveles directivos. El objetivo es eliminar frenos burocráticos para que los ingenieros se enfoquen exclusivamente en la innovación tecnológica.
Aunque algunos empleados serán reubicados, se espera que gran parte del recorte sea definitivo para ganar agilidad operativa. Según Fouquet, el entorno competitivo actual exige una organización más rápida y menos jerárquica para liderar el sector.
