Apenas el Banco Central Europeo dio su visto bueno a recuperar los dividendos, el panorama bancario vuelve a su cauce. Banco Santander presenta unos resultados de 3.675 millones de euros en el primer semestre de 2021, frente a las pérdidas que registró el año pasado, de 10.798 millones de euros.
El banco que preside Ana Botín alcanzó un beneficio ordinario de 4.205 millones de euros, un 153% más que en 2020, si bien a esa cantidad hay que restar los 530 millones de euros de costes de reestructuración del primer trimestre. Por eso la cifra final de beneficio se reduce a 3.675 millones.
También hay que tener en cuenta que en este periodo no existen cargos extraordinarios como las provisiones del año pasado o la actualización del fondo de comercio de Reino Unido. En todo caso, los ingresos crecieron un 8%, hasta 22.695 millones de euros.
El consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, ha explicado durante la presentación de resultados que «con pequeñas variaciones», en general se va a producir un «fuerte rebote de las economías». Ese es el principal motivo para el optimismo del consejero delegado, quien observa que durante este año gran parte de los países recuperarán niveles al menos similares a los anteriores a la crisis.
Con respecto a un posible ascenso de la morosidad, Álvarez observa que los factores de riesgo no indican que pueda darse. Tanto la evolución positiva del desempleo como de la compra de vivienda hacen pensar al dirigente que no hay que preocuparse por el negocio en cuanto al ámbito individual. «Tiene que consolidarse en el caso de las empresas», indica Álvarez, ya que de momento la demanda de crédito de las empresas es débil. A pesar de ello, el consejero delegado considera que, de momento, no hay razones para la preocupación: «Soy optimista con respecto a la evolución de la morosidad».