El pasado septiembre, cuando las sospechas de que la familia Pujol maquilló sus cuentas cuando se destapó que mantenía en Andorra oculta una fortuna, Banco Madrid explicó a DIRIGENTES que la esposa de Jordi Pujol, Marta Ferrusola y sus hijos Marta, Mireia, Pere y Oleguer traspasaron 3 millones de euros de su matriz Banca Privada de Andorra antes de la confesión pública del ex presidente.
El objetivo fue ponerse al día con Hacienda y por eso realizaron varias declaraciones complementarias del IRPF para abonar 1,4 millones. Actualmente, la cantidad de las cuentas asciende a 1,6 millones para afrontar las sanciones que pueda imponer el fisco.
Recordamos que la jueza de Barcelona que instruye el ‘caso Pujol’ solicitó a Banco Madrid toda la información y documentación que disponga sobre las cuentas corrientes de Ferrusola y de sus hijos Marta, Mireia, Pere y Oleguer. La Fiscalía Anticorrupción sospechaba que las cuentas podían estar vinculadas a las de Andorra.
El ex presidente de Generalitat, Jordi Pujol, reconoció a finales de julio que poseían dinero no declarado proveniente de la herencia de su padre, ante las acusaciones de algunos medios de comunicación que aseguraban que la familia mantenía ocultas al Estado varias cuentas en Andorra.
En la confesión explicaba que su mujer y cuatro de sus siete hijos, habían regularizado en los últimos días las cuentas en el extranjero. Mientras los otros tres hijos restantes se acogieron a la amnistía fiscal para normalizar la situación. Antes de la confesión de Jordi Pujol, los miembros de la familia maniobraron para salvar parte del patrimonio descubierto en Andorra. Marta Ferrusola y tres de sus hijos (Mireia, Marta y Pere) abrieron varias cuentas en Banco Madrid para transferir más de tres millones de euros para cumplir con el fisco.