La entidad ha comunicado a la CNMV que ha nombrado a Pedro Larena Landeta vocal del Consejo de Administración y consejero delegado, en sustirución de Francisco Gómez. El cambio surtirá efectos el 1 de septiembre de 2016 y están sujetos a las autorizaciones regulatorias correspondientes. Pedro Larena, cuya función principal será la gestión ordinaria del negocio y tendrá la responsabilidad de ejecutar el plan estratégico presentado en la ampliación de capital, acumula una amplia experiencia en banca minorista, tanto en entidades financieras nacionales, como internacionales.
Larena proviene de Deutsche Bank donde fue responsable de Private and Commercial Clients International (la división de banca comercial) de Deutsche Bank y miembro del Comité Ejecutivo Global de Private Wealth & Commercial Clients. Antes de su etapa en la entidad alemana fue director general de Banca Minorista de Banesto y director de negocio en Caja Madrid. Comenzó su carrera en Citibank donde ocupó diversos puestos de responsabilidad en Banca Corporativa tanto en España como en Portugal, país en el que también lideró el departamento de Corporate Finance.
Un banco malo para los activos tóxicos
Además, el banco ha comunicado la creación de un ‘banco malo’ para la gestión de activos inmobiliarios problemáticos. La separación del negocio inmobiliario de la actividad principal ha obligado al banco a reconocer unas pérdidas de 483 millones en el primer semestre. "El objetivo de esta división es que una parte de la organización esté centrada en la generación del negocio rentable y recurrente; y la otra, en la reducción de activos no productivos y en la rentabilización del negocio inmobiliario corriente", explica el banco en un comunicado.
Asimismo, la entidad ha anunciado que va a emprender un firme plan de reducción de costes. Se baraja que la medida incluirá una reducción de plantilla de 3.000 empleados. El banco quiere "optimizar y adecuar la capacidad productiva al nivel de ingresos actual, que se encuentra fuertemente presionado por el entorno de tipos", explican. Es decir, ganar eficiencia reduciendo costes. El lanzamiento de un plan de optimización y transformación del modelo operativo hacia uno más eficiente y que significará un ahorro de costes en el entorno de los 175 millones de euros anuales a partir de 2017.