La autoridad monetaria estadounidense mantiene sobre la mesa las dos posibles subidas de tipos este año, pero el mercado reduce las expectativas a la mínima expresión y hay que mirar a 2017 para ver porcentajes cercanos al 50%. ¿A qué teme Janet Yellen?
El BoJ mantiene el precio del dinero sin cambios y no amplía su programa de compra de activos (QE), pero las perspectivas de inflación siguen deteriorándose y el yen disparado frente al resto de divisas (acumula una subida del 10,8% respecto al euro). ¿Se ha quedado sin munición? También esa pregunta ‘ronda’ sobre el BCE, que a principios de mes también optó por la inacción.
¿Esperan todos (incluido el BoE) al resultado del referéndum sobre la permanencia de Reino Unión en la Unión Europea (UE)? Un ‘cisne negro’ cada vez más ‘real’ y de consecuencias inciertas, pero ‘duras’.
Patrick Maldari, especialista en inversiones senior de Aberdeen AM, cree que los miembros de la Fed "están más preocupados por el ritmo de creación de empleo". La economía estadounidense generó el número más bajo de puestos de trabajo desde 2010 y, en principio, se ve como un mero ‘tropiezo’. Pero, tal y como reconoce Yves Longchamp, head of research de Ethenea Independent Investors (Schweiz) AG, el mercado laboral está perdiendo fuelle, "lo que confirma nuestra opinión de que el ciclo económico estadounidense se encuentra en su fase más avanzada, y que la Fed tiene la oportunidad de subir los tipos ahora y tal vez no durante mucho tiempo".
Con todo, Mark Mobius, de Franklin Templeton, al que no sorprende la falta de acción, apunta que tanto la Fed como el resto de bancos centrales "están lidiando con el control de la inflación, la estabilización de los tipos de cambio y garantizar el crecimiento económico". Un contexto y tareas que llevan a Jefferies a creer que "lo más probable es que solo haya un incremento de tipos más y sea en diciembre".