BBVA ha presentado una nueva identidad de marca que incluye cambios tanto visuales como de estilo comunicativo.
Esta actualización busca ofrecer una experiencia de usuario más empática, clara y coherente en todos los canales del banco, en línea con su compromiso con el progreso personal y empresarial.
El cambio abarca diferentes elementos del sistema de marca: desde la tipografía hasta las ilustraciones, pasando por el estilo fotográfico y el tono de los mensajes.
La entidad ha apostado por una imagen más accesible y sencilla, que aspira a conectar mejor con sus clientes en un contexto cada vez más digital y competitivo.

Uno de los elementos más destacados de esta renovación es el estreno de una nueva tipografía corporativa, diseñada específicamente para mejorar la legibilidad en todos los formatos, desde dispositivos móviles hasta pantallas de gran tamaño.
