El turismo masivo no es el problema. Así lo ha defendido Apostolos Tzitzikostas, el comisario europeo de Transporte Sostenible y Turismo, al afirmar que «no existe el sobreturismo» y que Europa «necesita más visitantes», aunque reconoció que será clave gestionar mejor los flujos turísticos.
Durante una reunión informal de ministros y altos representantes de Turismo de los Estados miembros de la UE celebrada en Polonia, Tzitzikostas explicó que el verdadero reto está en evitar la sobreconcentración de turistas en algunos destinos frente a la falta de afluencia en otros.
Este desequilibrio —dijo— genera presión sobre residentes e infraestructuras en zonas saturadas, mientras otras quedan fuera del circuito internacional.
El comisario advirtió también sobre los desafíos estructurales del sector, como la escasez de mano de obra cualificada y la necesidad de nuevas capacidades formativas, retos que podrían abordarse con una mejor recopilación y análisis de datos turísticos tanto a nivel nacional como europeo.
En ese sentido, destacó el modelo que está impulsando Polonia, basado en inteligencia artificial para gestionar los flujos de visitantes de forma más eficiente y anticiparse a los cuellos de botella.
