En nuestros días la población cada vez está más concienciada ante la protección sobre eventos imprevistos y costosos. Para ello, la práctica habitual es la contratación de los servicios de una aseguradora tradicional. Sin embargo, una parte de los clientes se enfrentan a un auténtico desafío a la hora de obtener una póliza debido a algunos factores como los antecedentes médicos, el historial de reclamaciones, ocupaciones de alto riesgo o las condiciones socioeconómicas, entre otros.
Las aseguradoras tradicionales basan su negocio en el equilibrio entre el riesgo y la rentabilidad, por ello, evaluar el riesgo asociado con asegurar a una persona es una parte central de su modo de trabajo. Sin embargo, este modelo de trabajo puede dejar fuera a aquellos clientes que más necesitan una cobertura.
Esta exclusión del mercado de seguros puede acarrear consecuencias muy graves para la población afectada ya que, sin una atención adecuada, las personas pueden enfrentarse a cargas financieras inasumibles ante un accidente o enfermedad.
Protegerse contra el riesgo de impago
En nuestros días, la población está cada vez más concienciada sobre la protección ante eventos imprevistos y costosos. Para ello, la práctica habitual es la contratación de los servicios de una aseguradora tradicional. Sin embargo, una parte de los clientes se enfrenta a un auténtico desafío a la hora de obtener una póliza debido a factores como los antecedentes médicos, el historial de reclamaciones, ocupaciones de alto riesgo o las condiciones socioeconómicas, entre otros.
Las aseguradoras tradicionales basan su negocio en el equilibrio entre el riesgo y la rentabilidad. Por ello, evaluar el riesgo asociado con asegurar a una persona es una parte central de su modo de trabajo. Sin embargo, este modelo de trabajo puede dejar fuera a aquellos clientes que más necesitan una cobertura.