La multinacional Coca-Cola ha alcanzado un nuevo hito en su estrategia de marca. La compañía cuenta ya con 32 marcas que superan los mil millones de dólares de facturación anual, consolidando su posición como uno de los mayores imperios del sector de bebidas a escala global.
Este crecimiento refleja la evolución del grupo más allá del refresco clásico. Hoy, la marca Coca-Cola representa menos de la mitad del negocio, mientras otras categorías ganan peso dentro del portafolio de la compañía.
Diversificación del negocio
El avance de estas marcas millonarias se explica por la diversificación de la oferta de bebidas. La empresa ha reforzado su presencia en categorías como aguas, tés, zumos, café listo para beber y bebidas deportivas, segmentos que registran un fuerte crecimiento global.
Esta estrategia permite a la compañía adaptarse a nuevos hábitos de consumo, especialmente en mercados donde los consumidores buscan opciones con menos azúcar o con un posicionamiento más saludable.
Además, alrededor del 75% de estas marcas de mil millones de dólares ya pertenecen a categorías distintas de los refrescos tradicionales, lo que evidencia la transformación del negocio en los últimos años.
