Cierre de fondos. La otra cara del apetito extremo que desde hace 14 meses rodea a estos vehículos de inversión. La avalancha de dinero ha provocado que algunas gestoras no admitan nuevos partícipes de forma temporal o definitivamente. En lo que va de año, por ejemplo Bankia ha cerrado seis de sus fondos. Pero, ¿por qué se producen estos movimientos?
Más allá de la posibilidad de que el precio de los activos se eleve artificialmente con la entrada de tanto dinero, o que los gestores piensen que la Bolsa está cara y no se atrevan a admitir más entradas para evitar "malvender" en periodos de caídas, también está la posibilidad de que el gestor encuentre dificultades para seguir generando alfa a sus clientes al tiempo que incrementan los activos manejados.
Es un conflicto de sobra conocido por la industria, y analizado en un reciente informe de MFS Investment Management, en el que explica que la diversificación del negocio con más estrategias y equipos es clave para combinar esa generación de alfa con el crecimiento de los activos.
"El crecimiento de los activos bajo gestión puede dificultar la implementación de una estrategia al imponer determinados costes e impedimentos, como por ejemplo, problemas de liquidez, costes transaccionales potencialmente mayores y necesidades crecientes de dar servicio al cliente, al tiempo que se asegura el seguimiento de la estrategia", explican desde la firma.
En este sentido, explican que la capacidad de un fondo puede manejarse de diversas formas, incluyendo el cierre del producto a nuevos suscriptores, que está diseñada para proteger los intereses de los clientes ya existentes, limitando los flujos de entrada nuevos.