Según un reciente informe de S&P, la clave para el sector sigue estando en las comisiones. Los expertos aseguran que los fondos de gestión pasiva representaban en 2015 un 19% de los activos bajo gestión globales, frente al 11% en 2009, recordando que las cifras evidencian que este segmento es un ‘negocio de escala’. Según cálculos de la firma, durante el periodo de cinco años anteriores a 2014, los fondos gestionados activamente en Europa han rebajado las comisiones en un 5%, comparado con el descenso del 42% aplicado a los fondos de gestión pasiva.
Desde la firma, Angana Jacobs, explica que "muchos inversores dudan ahora si las estrategias activas y sus costes asociados serán realmente capaces de ofrecer mayores rentabilidades a partir de ahora". A su juicio, "la cuestión de las comisiones resulta especialmente crucial en el actual mundo de bajos rendimientos, siendo fundamental para la competitividad del mercado".
En el mismo sentido se manifestaba esta misma semana la agencia de calificación crediticia Moody’s, dejando claro que firmas de gestión activa deben reenfocar sus negocios hacia el crecimiento y estrategias de marketing, reduciendo costes y activos bajo gestión.
"El exceso de capacidad conduce a la mediocridad en la inversión, ya que el verdadero talento es limitado y esta dimensión va en contra del inversor en forma de un aumento de costes de transacción y dificultades a la hora de identificar oportunidades de inversión de escala", indica la agencia en su informe.
Fitch también ha alertado recientemente del menor brillo del sector, estimando que la industria crecerá este año a un ritmo más lento que el 10% observado durante 2015, ante la evidencia de que ni se conseguirán los mismos rendimientos, ni tampoco un ritmo tan fuerte de flujos de entrada.