El fenómeno atmosférico conocido como El Niño trae consigo un periodo más seco y caluroso a todas las regiones del planeta. De hecho, países como Panamá están viviendo la segunda peor sequía de su historia. En España, por ejemplo, 9 millones de personas ya están sufriendo algún tipo de restricción en el uso del agua por este mismo motivo. Pero, quizá, la peor parte podría llegar en los próximos meses, ya que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) cree que hay un 90% de posibilidades de que ‘El Niño’ se prolongue hasta finales de año.
¿Qué es ‘El Niño’?
El Niño Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno oceánico-atmosférico que tiene su origen en variaciones anómalas de las temperaturas superficiales del agua en el Pacífico Central y Oriental (costa latinoamericana). Comprende dos fenómenos opuestos (La Niña y El Niño) que históricamente se producen cada 2 o 3 años. La Niña trae un clima más frío y húmedo (dura entre 1 y 3 años), mientras que El Niño trae un clima más cálido y seco (dura entre 9 y 12 meses).
El Niño suele intensificarse durante el verano y muestra sus efectos más fuertes durante el invierno en el hemisferio norte. Sin embargo, las características de El Niño varían en función de su calendario y amplitud.
“Se prevé que El Niño dure hasta el año que viene, con un pico invernal típico entre noviembre y enero, y 2/3 de posibilidades de que se convierta en un fenómeno históricamente "fuerte". Se trata de un fenómeno poco frecuente, que solo se ha producido cuatro veces en los últimos 75 años. La más reciente fue en 2015, el año más caluroso jamás registrado, y con perturbaciones meteorológicas generalizadas”, asegura Ben Laidler, estratega de mercados globales de la plataforma de inversión en multiactivos eToro.

