La mayoría de las entidades españolas cobran hasta tres veces por cada uno de estos descuidos. Para empezar, nos cobrarán entre 25 y 45 euros en concepto de "reclamación por posiciones deudoras", esto es, llamarnos por teléfono o comunicarnos por escrito el hecho de que estamos en descubierto.
Para continuar, existe la comisión por descubierto, es decir, por haber contraído una deuda con el banco. Esta comisión suele aplicarse sobre el mayor saldo deudor y se calcula a partir de un tanto por ciento que fija cada entidad y que suele rondar alrededor del 4,50%. Además, suelen establecer una cantidad mínima de aproximadamente 15 euros.
Y por último, la mayoría de entidades nos aplicarán el interés por descubierto que se sitúa en torno al 9,5 %. Así, atendiendo a las cifras medias anteriores, para un descubierto de 100 euros durante 10 días pagaríamos: 35 + 15 + (100 x 9,5 % /360 x 10) = 50,27 euros.
¿Cómo esquivar estas comisiones?
Existen varias maneras y la primera es elegir bien el banco. Los online, por ejemplo, suelen eliminar entre una y dos de las tres recargas y aplicar menores porcentajes. Así, EVO Banco no cobra ninguna de las dos comisiones, sino solo el interés, e ING y Openbank cobran la reclamación y el interés pero no la comisión del descubierto, por poner solo algunos ejemplos.