Un pacto global para la reducción de las emisiones de energías fósiles y para el combate contra la pesca ilegal y la de arrastre han sido puntos pendientes de la Cumbre de la ONU de los Océanos (UON3) de Niza, que concluye este viernes, consideraron expertos climáticos.
Asimismo, los compromisos financieros tampoco han sido los esperados. Entre las principales inversiones públicas, la Unión Europea (UE) anunció un plan sobre los Océanos dotado con 1.000 millones de euros (unos 1.152 millones de dólares). Los microestados del Pacífico más afectados por la polución marina se han quejado de la lentitud en la llegada de recursos financieros, algo que tampoco ha quedado resuelto en Niza.
Energías fósiles:
«Lo que vimos a lo largo de toda la conferencia fue una dificultad persistente para incluir el tema de los combustibles fósiles en la agenda oficial y en los eventos paralelos», criticó Bruna Campos, responsable de Campañas de Gas y Petróleo Offshore del Centro para el Derecho Ambiental Internacional (CIEL).
La emisión de energías fósiles está asociada a un aumento global de las temperaturas y, por lo tanto, de la subida del nivel de los mares por el deshielo de los polos.
«La subida del nivel del mar se ha convertido en la principal amenaza para nuestra existencia y la mejor manera de combatirla es luchar contra las emisiones de CO₂, porque esa es la solución más simple ante el cambio climático», estimó durante la cumbre el primer ministro de Tuvalu, Feleti Teo.
