El ‘deshielo’ en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos ha sido un cambio fundamental en la relación con el resto de países de Iberoamérica. Este cambio se verá escenificado en la próxima Cumbre de las Américas, tal y como señala la consultora Llorente&Cuenca en un informe.
Objetivos y logros
La consultora afirma que la VII Cumbre de las Américas "es el foro más importante de todo el espacio americano, ya que mediante su celebración periódica, se reúnen a los presidentes y Jefes de Estado de América Latina y el Caribe, a excepción de Cuba, Canadá y Estados Unidos".
Por ello, la celebración de esta edición en particular posee diferentes significados que le otorgan una singularidad especial. Por un lado, apunta Llorente&Cuenca, "se cumplen 20 años desde la celebración de la I Cumbre de las Américas, en Miami, en 1994". Además, por el otro lado, "la asistencia de Cuba marca un hito histórico, puesto que se encontraba excluida de las relaciones interamericanas, desde 1962, por su adscripción al comunismo".
Estos dos hechos ponen en relieve "las importantes transformaciones que han tenido lugar en las relaciones entre América Latina y Estados Unidos". En esta edición, el tema de la Cumbre girará en torno a "Prosperidad con Equidad: El Desafío de la Cooperación en las Américas".