Pese a que la teoría es discutible, es bien sabido que los mercados financieros no se llevan bien con los extremos políticos. Tanto es así, que del desenlace de los comicios democrático de los países dependen grandes decisiones y derivas financieras.
En esta ocasión, y aunque ya lo auguraban las encuestas, la extrema derecha de Italia, con Giorgia Meloni a la cabeza, obtuvo el 26% de los votos con el partido Fratelli d'Italia, algo que sin duda le ha dado una mayoría parlamentaria amplia a la coalición de centro-derecha del país. Cabe destacar que los comicios han tenido un récord de astención alto, donde apenas el 64% del país acudió este domingo a las urnas. En principio y si no hay sorpresas, Meloni será la primera mujer presidenta de la república italiana.
“La líder del FdI, (Fratelli d'italia) Giorgia Meloni, que se convertirá en la primera mujer en ocupar la presidencia de Italia, ha moderado con el tiempo la retórica ultraderechista y euroescéptica, sugiriendo una menor confrontación con las instituciones europeas. En un intento de presentar la coalición y ofrecer cierta seguridad, Meloni insistió en que será prudente con el gasto público y que considerará el nombramiento de ministros moderados en puestos clave del gabinete. También adoptó un tono sobrio tras el resultado, reconociendo los graves retos económicos que se avecinan. Para los inversores, esta moderación puede ayudar a limitar el grado inicial de respuesta del mercado a los resultados de las elecciones, sobre todo teniendo en cuenta que la amplia y sostenida ventaja de las encuestas ha dado al mercado mucho tiempo para valorar el resultado de las elecciones”, comenta Pietro Baffico, European economist de abrdn.
La preocupación o inquietud hacia el mercado italiano, sus valores y deuda, en un contexto complicado de mercado como el que vivimos, se ha elevado desde que superamos este domingo el desenlace de las elecciones en el país mediterráneo. Y es que el giro desde un Gobierno europeista y liberal de Mario Draghi, ha dado paso a uno con gran peso de la extrema derecha.
De hecho, este lunes por ejemplo, la diferencia de rendimiento entre los bonos de Italia y Alemania a 10 años subió a 240 puntos básicos, el máximo en tres semanas.