Uno de los retos a los que se enfrenta el sistema universitario español pasa por conectar los conocimientos que se imparten en las aulas con el mundo profesional. Son dos mundos que se mueven a velocidades diferentes y ante los que la docencia, en ocasiones, se ve incapaz de adaptar las manera de trabajar en el mercado real. Precisamente, en el marco de este escenario es donde surge Teamlabs, un laboratorio de aprendizaje radical inspirado en el modelo finlandés que persigue romper las barreras existentes el ámbito académico y profesional. Con la metodología Learning by doing (Aprender haciendo) este disruptivo título universitario comenzó a impartirse en España en el año 2009.
En sus edificios no hay clases, aulas ni profesores. En su lugar hay espacios ambientados donde los alumnos comienzan a desarrollar su proyecto desde el primer día y entrenadores que les guían en este camino. En base a ello, la decoración busca inspirar a la vez que transmitir un mensaje muy claro: «la experiencia empieza si buscas tu lugar, si te mueves, si cambias la perspectiva. Si te quedas quieto, no encontrarás nada». Desde el primer día, los estudiantes pasan a ser emprendedores y a vivir como tal«, señala a DIRIGENTES el cofundador y CEO de Teamlabs, Félix Lozano.
La idea pasa por formar a estos potenciales empresarios de tal modo que, cuando salgan al mercado laboral cuenten con aptitudes muy valoradas dentro del ecosistema empresarial como son la capacidad de trabajar en equipo, la resolución de problemas o la creatividad para moverse con holgura en un entorno cada vez más desconocido y cambiante. «Nuestros alumnos no salen como becarios que tienen que practicar en una empresa, sino que demuestran ante terceros que ellos ya cuentan con cuatro años de experiencia laboral en los que han estado haciendo proyectos reales y que tienen sus propios clientes, facturan, viajan por el mundo y se someten a lo que demanda la sociedad en este momento», añade.
De esta cantera han salido proyectos como Hemper. Esta marca de mochilas y complementos hechos a mano en Nepal por comunidades en riesgo de exclusión social se ha convertido en una sólida iniciativa que ya factura 800.000 euros anuales. Destaca también Nosctoc Biotech, empresa de bioagricultura dedicada a desarrollar soluciones naturales de fertilización y protección de cultivos. Detrás de ella se encuentra Enrique Cat, quien a sus 31 años ya despunta como uno de los talentos más prometedores de España.
Para el acceso a este título oficial considerado el único grado oficial en Emprendimiento en España se necesita, además de realizar Selectividad, una serie de cualidades que los candidatos tienen que demostrar en las entrevistas personales. Cuatro son las capacidades que evalúan antes de entrar. La primera de ellas es la capacidad para trabajar y relacionarse con los demás. Durante los procesos de evaluación de los proyectos se puntúa al equipo entero, por lo que uno de los principales requisitos para convertirse en LEINNer pasa por ser capaz de colaborar de manera conjunta. «Las instituciones de enseñanza hasta hoy trabajan con individuos y evalúan a individuos. Nosotros no hacemos eso. En Teamlabs aprueba o suspende el equipo», asegura Lozano.