Durante la presentación de perspectivas para el tercer trimestre de la firma, Lucía Gutiérrez-Mellado, subdirectora de estrategia, ha señalado que la recuperación actual (y sí "hay vida y crecimiento global" más allá de la decisión de Reino Unido de salir de la Unión Europea) tiene dos características que no debemos olvidar a pesar de los envites de la volatilidad.
En primer lugar, ha reconocido que es "decepcionante", pues todos los años "nos hemos visto obligados a rebajar las previsiones", pero también es "persistente", ya que más allá de las dudas sobre China, los emergentes, el hundimiento de las materias primas, el riesgo político, etc. el repunte del PIB se mantiene entre el 2% y el 3% de media.
Así, ha explicado que el Brexit supone "otro test de resistencia" que impactará principalmente en la economía británica, siendo "más limitado" en el resto del mundo. Supondrá un freno a la contratación, la inversión y el consumo, al tiempo que la depreciación de la libra reduce las exportaciones, de un Reino Unido que crece al 2% y, para el que este evento, supondrá un ‘golpe’ de entre el 1% y el 1,5%. Porcentaje que se reduce al 0,5% para el resto de Europa.
"Manejable" es también la delicada situación de la banca italiana para la economía transalpina. Cree la gestora que es necesario acudir al rescate de estas entidades y que, finalmente, se hará como se ha implementado en otros sectores financieros como el español. "No es un riesgo elevado", y no coloca al Viejo Continente al borde de la recesión.
Mientras tanto, Estados Unidos continúa creciendo de la mano de un consumo doméstico que sigue "tirando" del PIB, con la deuda en mínimos históricos y el nivel de riqueza en máximos, al tiempo que el empleo se mantiene fuerte. Siguen vigilando la caída de la productividad y, reconocen, que tras siete años de recuperación más pronto que tarde llegará la siguiente fase de recesión, pero no es inminente.