El ciclo de liquidez ha girado. La interacción entre el fondo macroeconómico en desaceleración y un ciclo de liquidez más débil es el mayor problema al que se enfrentan los mercados en 2019. Así lo ve Jim Cielinski, responsable global de renta fija de Janus Henderson. Desde su punto de vista el fin del crecimiento constante, de la flexibilización cuantitativa (QE) y los bajos tipos de interés, que han impulsado al alza a todas las clases de activos, hace que sea «impredecible» qué es lo que vendrá a continuación.
El experto señala que este es un mercado impulsado por la liquidez tanto como «un mercado impulsado por la economía estándar, lo cual desvela una gran diferencia«.
La duda es si, con todo este esquema en el que el mercado ha virado a la baja y con el contexto de política monetaria de dudas ante qué medidas tomar si los activos europeos una posible recesión. Y es que los anémicos datos macroeconómicos de la zona euro han generado inquietudes sobre si la unión monetaria podría estar camino de una recesión.
Tal y como explican Azad Zangana (economista europeo senior y estratega), Craig Botham (economista de mercados emergentes) e Irene Lauro (economista) en un último informe de Schroders los indicadores adelantados continúan empeorando y «existen indicios de que las turbulencias temporales en los mercados se están propagando por la economía».
En este sentido, a pesar de la mayor debilidad del entorno económico, cabría preguntarse si los activos de riesgo europeos descuentan ya una recesión. A este respecto, los gestores de fondos «ya están infraponderados», y la opinión de consenso entre los estrategas es favorable a esta tesis.
