La actualidad económica ha puesto en el foco una preocupación latente para muchos ahorradores: el impacto de la inflación sobre sus ahorros que no generan rendimientos. Es una realidad que el dinero parado, sin rentabilizar, pierde poder adquisitivo con el tiempo. Pero, ¿cómo enfrentar esta situación sin comprometer la seguridad del fondo de emergencia o del dinero destinado a imprevistos?
Por definición, el fondo de emergencia está destinado a cubrir gastos inesperados, lo que implica que debe ser líquido y fácilmente accesible. Sin embargo, no tenerlo rentabilizado podría llevarnos a perder parte de su valor real año tras año. Por ello, la tarea es encontrar alternativas que, sin comprometer su liquidez, nos permitan al menos defenderlo de la inflación.
Muchos ahorradores buscan opciones para donde invertir el dinero parado con el objetivo de obtener algún rendimiento, pero sin querer asumir grandes riesgos en el proceso. Vamos a analizar las que se consideran más atractivas para los ahorradores en esta delicada fase de la economía.
Cuentas Remuneradas
Estas cuentas son una excelente opción para quienes buscan rentabilidad con bajo riesgo. Aunque las tasas ofrecidas no son exorbitantes, superan con creces las de las cuentas de ahorro convencionales. Permiten un fácil acceso al dinero, y en muchos casos, la posibilidad de realizar retiros sin penalizaciones.
Depósitos a Plazo
Estos instrumentos financieros ofrecen una rentabilidad previamente acordada, lo que los hace predecibles. Al vencer el plazo, el capital se devuelve junto con los intereses generados. Son adecuados para quienes buscan seguridad y no desean preocuparse por las fluctuaciones del mercado.