Aunque Rodrigo Rato es el último director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) que se ha visto envuelto en problemas con la justicia, no ha sido el único. Sus dos sucesores en el cargo, Dominique Strauss-Khan y Christine Lagarde también han tenido sus más y sus menos con la justicia.
Rato saltaba a la primera plana tras ser detenido por los supuestos delitos de fraude, alzamiento de bienes y blanqueo de capitales. El que fuera director gerente del FMI entre 2004 y 2007 tras suceder a Horst Köhler, ya recibió críticas muy duras del propio organismo a través de un informe interno que señalaba que vivió una burbuja de optimismo mientras se gestaba la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión.
El organismo subrayaba, además, que su deficiente gestión, que incluía falta de comunicación, sesgos analíticos o presiones políticas, impidió ver la llegada de la crisis por falta de comunicación.
Strauss-Khan
Tras la dimisión de Rato, el francés Dominique Strauss-Khan, también conocido por sus iniciales DSK, cogía el testigo al frente del FMI en lo que fue otra gestión polémica. El ex ministro socialista (ocupó las carteras de Comercio Exterior y Economía en Francia) ha protagonizado uno de los mayores escándalos del organismo tras ser detenido en Nueva York acusado por violar a una camarera en el Hotel Sofitel de Manhattan.