La moneda única mantiene, "por la mínima" el nivel de los 1,10, dando alas a aquellos expertos que abogan por la paridad entre ambas divisas más pronto que tarde, ante las divergencias no sólo de la política monetaria de la Zona Euro y Estados Unidos, sino también del devenir de sus economías.
Así, técnicamente los siguientes soportes a vigilar serían los 1,087 y, sobre todo, los 1,0639, zona que le ha servido de "apoyo" desde 2009. Su pérdida dejaría "la puerta abierta para caídas por debajo de la paridad", advierten desde Citi.
La debilidad del euro es uno de los primeros "efectos" del programa de compra masiva de deuda del BCE que, tal y como ha anunciado este jueves su presidente, Mario Draghi, comenzará el próximo lunes, 9 de marzo. Según ha explicado el banquero italiano, los 60.000 millones de euros en bonos que comprarán al mes no incluyen, al menos de momento, activos griegos y solo aquellos bonos cuyos rendimientos se sitúen por encima de la tasa de depósito (actualmente -0,2%).
Asimismo, la autoridad monetaria del Viejo Continente ha dado a conocer sus nuevas previsiones económicas para la Zona Euro que mejoran con respecto a las anteriores. El BCE calcula que el PIB de la Zona Euro crecerá el 1,5% en 2015, medio punto por encima de la anterior estimación, gracias en parte al positivo impacto de la caída del precio del petróleo.
Para 2016, el organismo espera un crecimiento del 1,6%, para tomar impulso un año después al crecer un 2,1% en 2017. Por su parte, las expectativas de inflación se mantienen bajas: del 0,0% en 2015, del 1,5% en 2016 y del 1,8% en 2017, más cerca del objetivo del 2% establecido por el BCE