La Reserva Federal de Atlanta (FED) ha emitido un pronóstico que señala una disminución del producto interno bruto (PIB) de Estados Unidos del 2,8% para el primer trimestre de 2025. Son los primeros datos que muestran el impacto de las decisiones de Trump.
Este cálculo, que se basa en un modelo predictivo que toma en cuenta las tendencias de consumo e inversión, evidencia una desaceleración notable en el crecimiento económico. Según el informe, parte de esta caída se debe a que los importadores habían acumulado suministros anticipándose a potenciales aumentos en los aranceles anunciados por Donald Trump.
Igualmente, los analistas han anticipado que la inflación en EE.UU. podría escalar hasta el 3,7% en los próximos meses. Este aumento podría complicar los planes de la FED respecto a los ajustes en las tasas de interés.
La combinación de una contracción en el PIB y un aumento en la inflación sugiere que tanto consumidores como empresas enfrentarán un entorno económico más complicado.
El mercado laboral también refleja señales de tensión, con 172.000 despidos registrados en febrero, lo que supone un incremento del 252% en comparación con el mes anterior, marcando así la cifra más alta desde que comenzó la pandemia. Este aumento en el desempleo ejerce más presión sobre una economía que ya se encuentra lidiando con importantes incertidumbres debido a las políticas comerciales.
