El incremento de la presión fiscal es uno de los factores que más pesa en la recuperación de los autónomos que, todavía, está lejos de producirse para una gran mayoría. En concreto un tercio de los consultados en el último Barómetro del Trabajo Autónomo de ATA, destaca que una subida de impuestos es lo que más afecta – o afectaría de producirse – a la facturación de su negocio. Y sobre todo una de las medidas que serían incluso determinantes para la supervivencia de su actividad.
De hecho, el colectivo estima en un 88,7% que actualmente no podría hacer frente a más cargas fiscales, frente a solo el 5,4% que si ve necesaria una subida de impuestos.
Hay otros factores como la subida de la luz para un 26,4%, 1 de cada 4 consultados, para los que este factor pone en peligro la existencia actual de su negocio. También la falta de ayudas para frenar la crisis pandémica, el incremento del Salario Mínimo Interprofesional y, en menor medida, para un 8% de los encuestados, las medidas y restricciones para frenar la Covid-19 que comienzan a pasar a un segundo plano.
LA RECUPERACIÓN DE LOS AUTÓNOMOS ES IRREGULAR
De hecho, la sensación general no es favorable ante la recuperación. Dos de cada tres creen que todavía queda mucho camino por recorrer, más de un 67%, ya que casi un 40% estima que hasta 2022 no habrá recuperado su actividad hasta niveles anteriores a los de la crisis pandémica y casi 1 de cada 4, piensa que no lo hará hasta dentro de dos años. E incluso, uno de cada tres afirma que su actividad disminuirá de cara al último trimestre de este mismo año.
Aunque un 30% sí dice haberse recuperado ya. Hablamos de 800.000 autónomos, que señalan que han recuperado su situación hasta un nivel similar al de marzo de 2020. En el otro lado, nos encontramos con que casi 9 de cada 100 autónomos cobra el cese de actividad, y en su gran mayoría, casi un 90% de ellos, volverían a solicitarlo en caso de prorrogarse. En concreto son 226.000 autónomos los que se encuentran ahora mismo en esta situación.