Los continuos bamboleos en los precios de la luz ponen en riesgo la eficiencia de las empresas, su capacidad para afrontar inversiones y también la sostenibilidad de las cuentas, incluidas las de los hogares. Con unos precios de la electricidad disparados en máximos que se incrementan día a día, se hace imprescindible optimizar el consumo y apostar por la eficiencia energética.
Tener en mente el gasto de cada acción resulta clave. Por ejemplo, el uso eficiente en calefacción eléctrica revierte directamente en la factura. Por cada grado adicional que se incrementa la calefacción, el gasto aumenta un 7%.
Esos son los cálculos que hacen los especialistas de Haverland. La temperatura ideal se encuentra entre los 19 y los 21 grados por el día, mientras que por la noche basta con no sobrepasar los 16 grados. Para mantenerse en estos parámetros, además de regular la temperatura de los radiaores, se recomienda contar con un buen aislamiento, dado que los cristales hacen perder el 25% del calor.
«La eficiencia energética es una de las claves para ahorrar en la factura eléctrica», comenta Antonio Mora, responsable de Atención al Cliente de Haverland. Esto se puede conseguir con emisores térmicos ecoeficientes de bajo consumo, que disminuyen la factura de la luz a la vez que aumentan el confort. A diferencia de otros sistemas de calefacción eléctricos, los emisores térmicos consumen menos energía y distribuyen el calor de una forma más homogénea y constante.
Las alternativas para la climatización de espacios se encuentra en fuentes de energía renovables, como son la geotermia, aerotermia o la energía solar. Para Mora, «se han incorporado en el sector empresarial, hoteles, hospitales, etc. pero aún queda recorrido hasta que llegue masivamente al consumidor particular». Desde su punto de vista, «en estos momentos los plazos de amortización son altos debido al elevado desembolso inicial».