Los dirigentes siguen muy preocupados por la actual presión fiscal española. La mayoría de ellos creen que existen figuras tributarias con gran impacto en los costes empresariales que puede repercutir negativamente en la marcha de su negocio. Según el Observatorio de Competitividad Empresarial que elabora la Cámara de Comercio de España, tres cuartas partes de las empresas consideran que los impuestos sobre el tejido corporativo de nuestro país son de mayor envergadura que hace un lustro.
Y todo ello en un momento en el que todavía persiste la incertidumbre ante el rumbo de la pandemia y su nueva fase, en el que la crisis del Covid no ha dejado a las compañías recuperarse de sus efectos, ni volver todavía a los niveles prepandemia.
EL MAYOR IMPACTO SOBRE EL COSTE EMPRESARIAL
La figura tributaria, según el informe, que tiene más impacto en los costes empresariales es la relativa a las cotizaciones sociales. Y lo es para más de 8 de cada 10 dirigentes. La segunda es el IVA, el Impuesto del Valor Añadido, aunque a un nivel claramente inferior, por debajo de 6 de cada 10 que califican de impacto relevante esta figura tributaria en sus negocios. Y el tercero es el Impuesto de Sociedades para casi el 42% de los encuestados para la Cámara de Comercio de España.
En menor medida nos encontramos con otros impuestos como los especiales y el IBI, el Impuesto de Bienes Inmuebles, pero su preponderancia baja, respectivamente al 14 y algo por encima del 12%. En el otro lado, en el de las figuras tributarias de menor impacto en las empresas destacan los impuestos medioambientales, con cerca de un 4% y otros con impacto tan solo residual en sus negocios.