2021 ha terminado como el año en el que gran parte de las economías desarrolladas superaron los estragos provocados por la pandemia. Durante 2020, los países sufrieron importantes golpes por las restricciones impuestas para frenar la transmisión del virus.
Si bien es cierto que las economías que más sufieron tenían una alta dependencia del turismo y de los servicios, como la de España, el impacto se notó en todo tipo de países. Por lo mismo, las menos expuestas consiguieron recuperarse antes, sobre todo en 2021, tal y como muestran los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La consecuencia es que 2021 señaló el pico opuesto a 2020, lo que es igual a recuperación. Estas circunstancias conllevan que el crecimiento de este 2022 puede ser menor que el de 2021, y así lo advierte la OCDE.
«El crecimiento económico podría ralentizarse en varias de las principales economías», avanza la organización. Como se ha dicho en este artículo, el «fuerte repunte» vivido hasta ahora «podría moderarse pronto en varias economías importantes», concretamente en Canadá, Alemania, Italia y el Reino Unido, donde ya se ha experimentado que el impulso ha descendido.
La OCDE se basa en el índice CLI (Composite Leading Indicators), que mide factores como la cartera de pedidos, indicadores de confianza, construcción, tipos de interés a largo plazo y matriculaciones de vehículos nuevos, entre otros. De ese modo, ese indicador sugiere que se ha superado el pico de crecimiento en varias economías importantes.