Han pasado tantas cosas desde principios de año que pareciera que este 2020 transcurre en la eternidad. En medio año la vida ha dado un vuelco y han tenido lugar sucesos que, en otras circunstancias, habrían llevado mucho más tiempo. Así lo refleja también la complicada relación que iniciaron los empresarios con el Gobierno en enero.
Por entonces, la única y principal negociación en la que se embarcó la titular del Ministerio de Trabajo, Yolanda Díaz, era la de elevar el salario mínimo inteprofesional. El acuerdo entre el Gobierno y agentes sociales dio como fruto la subida desde 900 a 950 euros en la primera reunión formal.
Desde aquel primer gran acuerdo se han sucedido diversos encontronazos entre CEOE y el Gobierno, a cuenta de las decisiones que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha tomado durante estos meses. Aunque ha tratado de actuar con mano izquierda, Sánchez no ha evitado que los empresarios acabaran protestando en forma de comunicados contundentes.
La última vez que la CEOE le ha tirado los trastos a la cabeza al Gobierno se produjo la semana pasada, con la nueva negociación para regular el teletrabajo. La organización que preside Antonio Garamendi acusa públicamente a Díaz de «orillar» el diálogo social en este punto.
La CEOE incluso criticó la primera propuesta del Ministerio de Trabajo diciendo que el texto es «desequilibrado, de enfoque errático, apartado de la realidad del tejido productivo y de las necesidades de empresas y trabajadores». Asimismo, el comunicado de la patronal cree que, si se aplica este primer borrador al teletrabajo se «podría desincentivar su implantación en España y ralentizar su consolidación».