Desde el 2005 no se registra una subida igual en las listas de empleados. 840.700 nuevos puestos de trabajo han sido ocupados en el 2021, provocando así un positivo crecimiento de trabajadores de nuestro país que, tras la crisis sanitaria, se vio altamente afectada. Sin embargo, las cifras aún siguen siendo preocupantes en una España en la que más de 3 millones de ciudadanos están desempleados a lo que, desde el Ministerio de Asuntos Económicos, se mostraba su conformidad con los resultados añadiendo que son “datos espectaculares” para la economía de nuestro país, tal y como afirmaba Nadia Calviño.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicaba la Encuesta de Población Activa (EPA) del pasado cuarto trimestre. Los datos señalaban la disminución del desempleo del último año, mostrando una cifra no conocida desde 2017 con 615.900 personas menos en el paro, lo que supone que su tasa disminuye hasta el 13,3%, dato que no se veía desde el 2008 y que viene estrechamente ligado al aumento de personas pertenecientes a la población activa que han comenzado a trabajar: 224.700.
La pandemia como elemento clave ante el aumento de trabajadores
Todas estas cifras, positivas a priori, esconden detrás la estela de una pandemia mundial que continúa coleando. Hay que tener en cuenta que la ausencia de trabajadores en el tercer trimestre fue altamente significativa debido a los contagios.
El número de personas en situación de ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo), descendió en 31.400 trabajadores, lo que también ha supuesto esa subida de ocupación en la lista de parados.
Conceptos a sumar si se tiene en cuenta que el anterior trimestre había coincidido con el verano y sus respectivas vacaciones, además de que el aumento de horas trabajadas creció un 2,46% con respecto al 2019 (antes de la pandemia).