Los datos de morosidad continúan en unos niveles estables, para alivio de los bancos. Sin embargo el aluvión de créditos avalados por el Estado –créditos ICO– sitúa sobre el tablero las dificultades que continúan arrastrando miles de empresas.
Los datos de la consultora AXIS Corporate detallan que el sector bancario sigue de cerca la evolución de una gran parte de los créditos que se materializaron con esas condiciones. Las empresas necesitaban liquidez, los bancos la prestaron y el Estado se comprometió a hacer frente a los impagos si sucedían.
De cualquier modo, los que pueden perder en este asunto a tres bandas son, sobre todo, las empresas que no puedan abonar sus deudas, y los bancos, que observan el impacto en sus cuentas. Se calcula que la mitad de los créditos se prestaron a empresas de sectores particularmente afectados por la crisis. Eso eleva la cifra a 50.000 millones de euros de una serie de líneas que alcanzaron los 100.000 millones.
Así, dos sectores figuran como principales beneficiarios: 14.841 millones de euros se prestaron al sector turístico, y otros 10.735, al área de infraestructuras y construcción. Según indica la consultora, gran parte de los créditos se han deteriorado o, dicho de otra forma, el 40% de las empresas beneficiarias ha pedido ajustar las condiciones de dichos préstamos.
Se calcula que el incremento en la tasa de crédito dudoso en los sectores más afectados es del 30% con respecto al semestre anterior. A eso hay añadir que no se trata de un aumento puntual, sino de una tendencia, por lo que se espera «que siga aumentando en los próximos meses», dice Axis Corporate.