El primer banco italiano, UniCredit, y dos de sus filiales acordaron el pago de 1.300 millones de dólares a las autoridades estadounidenses para resolver casos de violación de las sanciones estadounidenses contra Irán y otros países.
Las sanciones están dirigidas a las empresas que colaboran con los países de la “lista negra” estadounidense de “proliferadores de armas de destrucción masiva y terrorismo global”, entre los que se incluyen Irán, Myanmar, Cuba, Libia, Sudán y Siria.
Según el Departamento del Tesoro estadounidense, la italiana UniCredit realizó transacciones de “miles de millones de dólares a clientes algunas de esas naciones sancionadas, incluidos Irán, Libia y Cuba, y luego ‘trabajó para cubrir sus huellas’ para evitar su detección”, explicó, Linda Lacewell, reguladora de los servicios financieros de Nueva York.
UniCredit Bank AG, la filial alemana del banco, aceptó declararse culpable de los cargos penales federales y de los del estado de Nueva York, por trasladar ilegalmente cientos de millones de dólares a través del sistema financiero de Estados Unidos en nombre de entidades sancionadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Las autoridades explicaron que las declaraciones de culpabilidad de la filial alemana están relacionadas con violaciones de los programas de sanciones de Estados Unidos, incluidos los relacionados con IRISL, la compañía naviera iraní de propiedad estatal sancionada por armas de destrucción masiva.