Janet Yellen se ha marcado la tarea de retomar el ciclo económico de ajuste monetario tan pronto como las cifras de crecimiento del país lo permitan. Como explicó la presidenta de la Fed en su última reunión, el organismo "continúa esperando que mejore aún más el mercado de trabajo". Los últimos datos de empleo del país, publicados al principio de la semana, dejan entrever que tendrán que seguir esperando.
La economía norteamericana ha creado 38.000 puestos de trabajo en mayo, el ritmo más bajo desde 2010. Aun así, la tasa de paro se ha reducido hasta el 4,7% desde el 5%, mientras que el salario por hora trabajada repunta un 0,2% (2,5% en el acumulado de los últimos 12 meses). El consenso esperaba 160.000 nuevos empleos (aunque la horquilla de perspectivas era amplia, desde los 140.000 hasta los 190.000). Según Capital Economics, esta cifra significa que es "poco probable que la Fed suba tipos en junio". Además, para los expertos, haría falta un rebote claro en la cifra de empleos de junio y que Reino Unido vote en contra del Brexit para que se suban en julio.
Por su parte, Julien-Pierre Nouen, economista jefe de Lazard Fréres Gestión, cree que "las huelgas de Verizon han afectado a la cifra de creación de empleo que se situaría cerca de 60.000 sin este acontecimiento". Para el economista de Lazard, la otra ‘cara de la moneda’ son las inscripciones semanales al paro, que han mejorado en las dos últimas semanas, así como las buenas cifras del mercado inmobiliario. Para Lazard Fréres Gestión, "el país no corre un peligro real de entrar en recesión".
Según el Departamento de Comercio, el Producto Interior Bruto (PIB) del país avanzó a un ritmo anual del 1% en el cuarto trimestre del año pasado y el crecimiento acumulado en todo el año quedó en el 2,4 %, la misma cifra que en 2014. De hecho, la economía estadounidense no ha crecido por encima del 3% anual desde 2005, lo que arroja dudas sobre la solidez de la recuperación. Además, el PIB de la primera economía del mundo creció un 0,8% en tasa anualizada durante el primer trimestre del año.
Lo cierto es que las presiones inflacionistas continúan aumentando mientras el deflactor de consumo privado, o PCE, la medida de precios más vigilada por la Fed, ha ascendido un 0,3% en mayo. De hecho, Capital Economics espera que alcance el 2% a finales del año. Con esto coincide Richard Turnill, director mundial de estrategia de inversión de BlackRock, que destaca que el IPC estadounidense de abril registró su mayor aumento desde febrero de 2013.