La política del BCE acerca de los tipos de interés y la compra de activos continuará sin cambios sin fecha, según el primer comunicado emitido durante el mediodía de este jueves. «Las compras netas en el marco del programa de compra de activos del Consejo de Gobierno continuarán a un ritmo mensual de 20 mm de euros», mientras que «los tipos de interés aplicables a las operaciones principales de financiación, la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito se mantendrán sin variación en el 0,00 %, el 0,25% y el -0,50 %, respectivamente».
Esta es la política que el BCE ha venido manteniendo desde los no tan lejanos tiempos de Mario Draghi, que avanzaba que esta política se mantendría «durante el tiempo que sea necesario», coletilla que mantiene el organismo, ahora con Christine Lagarde al frente, todo ello con el objetivo de seguir impulsando la economía europea.
Sin embargo, el comunicado del Banco Central añadía unas líneas al final que hacían proliferar las especulaciones: «El Consejo de Gobierno también ha decidido iniciar una revisión de la estrategia de política monetaria del BCE». Un segundo comunicado, lanzado casi dos horas después, disipa las expectativas, ya que no se especifica que la política actual revertida, sino que hace referencia a diferentes aspectos cuya influencia va a ser tenida en cuenta para elaborar la política monetaria.
«Dado que nuestras economías están experimentando cambios profundos, es el momento de revisar la estrategia», explica el organismo encabezado por Lagarde. De ese modo, lo que en el primer comunicado se anunciaba como una «revisión», debe considerarse como un examen de la política monetaria, pero no como un cambio de rumbo, al menos hasta que acabe dicha revisión, a finales de 2020.
«La formulación cuantitativa de estabilidad de precios del BCE, junto con los enfoques e instrumentos para lograrla, serán elementos destacados de este ejercicio», dice el Banco Central, y añade que «también tendrá en cuenta la forma en que otros aspectos, como la estabilidad financiera, el empleo y la sostenibilidad del medioambiente, pueden ser relevantes para la consecución del mandato del BCE».