El coleccionismo de Pokémon pisa los talones a Nvidia en bolsa

Una cesta de cartas coleccionables de Pokémon se ha multiplicado por 40 desde 2019, apenas por debajo de NVIDIA.

Un indicador que sigue el precio de las cartas coleccionables de Pokémon se ha quedado a un paso del rendimiento bursátil de Nvidia en los últimos seis años.

El ejercicio fija el arranque en 2019, con un valor de referencia de 100 puntos para todos los activos analizados. Desde esa marca, el fabricante de semiconductores trepó hasta los 4.130 puntos. El llamado Índice Pokémon se quedó en 4.010.

Traducido a múltiplos, la compañía estadounidense vale hoy 41 veces lo que cotizaba entonces y la cesta de cromos, 40 veces. Solo 120 puntos separan al valor más rentable del ciclo de la inteligencia artificial de una franquicia japonesa que echó a andar en 1996.

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Seis años de vaivenes

El avance del coleccionismo se concentra en los dos últimos años, con una revalorización del 510%. Pero la trayectoria dista de ser una línea recta.

Hubo una primera escalada que coincide con los ejercicios de 2020 y 2021. Después llegó un retroceso y una larga travesía sin apenas cambios de precio, que se extendió hasta 2024. El impulso que ha estrechado la distancia con Nvidia es más reciente: empezó en 2025.

Ningún otro activo del estudio se aproxima a esos dos. Bitcoin y ethereum marcaron máximos en el tramo que va de 2021 a 2024 y luego perdieron fuelle. Más atrás quedan el oro, el S&P 500, el Nasdaq 100 y los títulos de Micron, con subidas menores y curvas más planas.

Qué hay dentro del indicador

El Índice Pokémon no mide la salud financiera de la marca. Deja fuera lo que ingresa la franquicia por videojuegos, licencias y mercancía, y se limita a los precios del mercado secundario de cartas.

Para calcularlo se recurre a la metodología de Card Ladder, una firma especializada en el análisis de este mercado que documenta las transacciones entre particulares. Dentro de la cesta entran ejemplares raros secretos, piezas de alto precio, unidades del Base Set en Primera Edición y cartas con el sello de las calificadoras PSA y BGS.

El dato resume el comportamiento del conjunto. No todas las cartas se han encarecido en la misma proporción.

Por qué suben los precios

En el valor de cada pieza pesan cinco factores, según el informe: lo difícil que sea encontrarla, en qué estado se conserve, a qué edición pertenece, si cuenta con certificado y qué tirón tengan determinados personajes o estrenos concretos.

El sello de las calificadoras añade una prima, porque acredita de forma independiente la conservación física del ejemplar. A ese mecanismo se suman la demanda especulativa y la entrada de las cartas en las carteras como activo alternativo.

Puede estar bien enlazar este contenido con otros artículos sobre activos alternativos y mercados de coleccionismo publicados en The Officer.

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