Esta es una de las principales conclusiones a las que ha llegado la autoridad monetaria del viejo continente en la última revisión anual del papel internacional del euro.
Entre los datos que arroja este estudio del banco central se hace hincapié en que la cuota del euro en varios indicadores de moneda internacional se mantuvo estable, con una media de alrededor del 19% en el año 2020. De hecho, y a modo de concreción, la participación de la moneda única europea en los préstamos internacionales en circulación, en el stock de títulos de deuda internacionales y el euro como moneda de facturación para las importaciones de bienes fuera de la zona del euro, se mantuvo prácticamente estable.

