Frente a la polarizada percepción de las cosas en España, el Gobierno se enfrenta a una visión técnica e imparcial. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha analizado varios aspectos de la economía española en un documento específico. Extrae conclusiones ya dichas en otras ocasiones: España tiene que mejorar su mercado laboral.
Para empezar, el organismo que dirige Kristalina Georgieva analiza las deficiencias de las políticas activas de empleo. En su análisis, se especifica que gran parte de los recursos de las llamadas políticas activas de empleo van a parar a crear puestos de trabajo directamente, además de ayudar a empresas que están empezando.
La evaluación del FMI es que estas medidas no han sido efectivas y, en opinión del organismo, se ha descuidado la formación y la adecuación de las capacidades de los trabajadores a las necesidades del mercado de trabajo.
No obstante, reconoce el esfuerzo del Gobierno por introducir buenos propósitos en su Plan de Recuperación. Es decir, las medidas que se proponen en dicho plan van bien encaminadas, pero el FMI recomienda que se haga una planificación y ejecución adecuada para conseguir los resultados que se esperan.
Más allá de las políticas activas de empleo, el Fondo mete el dedo en todas las llagas del mercado de trabajo español: nivel de desempleo entre los más altos de Europa, trabajo temporal involuntario, desempleo juvenil, impacto de la crisis sobre mujeres, jóvenes y personal poco cualificado…